Chile acelera su revolución frutícola: el ambicioso plan para romper la barrera histórica de los US$10.000 millones en exportaciones

La industria frutícola chilena se prepara para protagonizar uno de los mayores saltos económicos del sector agrícola nacional en décadas. Con una estrategia integral que combina apertura comercial, modernización institucional, inversión en infraestructura y expansión hacia nuevos mercados, el gremio Frutas de Chile proyecta superar los US$10.000 millones en exportaciones al año 2028, consolidando al país como potencia mundial en fruta fresca.

El anuncio llega tras un desempeño histórico en 2025, cuando los envíos alcanzaron US$8.630 millones y más de 3 millones de toneladas exportadas, cifras que posicionan a la fruticultura como uno de los motores más dinámicos del comercio exterior chileno.


Un salto estratégico para diversificar la economía chilena

En un escenario económico donde Chile continúa altamente dependiente de la minería, especialmente del cobre, el crecimiento del sector agrícola exportador aparece como una oportunidad clave para diversificar la matriz productiva nacional. La fruta fresca ya representa una de las actividades agrícolas con mayor expansión sostenida en las últimas décadas y un actor relevante dentro del comercio internacional del país.

Según Iván Marambio, presidente de Frutas de Chile, el sector vive un momento decisivo: el crecimiento no solo apunta a aumentar volumen, sino a fortalecer calidad, sostenibilidad y competitividad global, elementos esenciales para mantener el liderazgo frente a nuevos competidores internacionales.


La hoja de ruta: seis pilares para alcanzar la meta

El plan presentado por la industria contempla una estrategia estructural basada en seis ejes principales que buscan resolver brechas históricas del sector:

1️⃣ Fortalecimiento sanitario y regulatorio

El fortalecimiento del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) aparece como prioridad absoluta. La sanidad vegetal es considerada la base del negocio exportador, ya que cualquier restricción fitosanitaria puede cerrar mercados completos.

2️⃣ Apertura y diversificación de mercados

Aunque China, Estados Unidos y Europa continúan siendo destinos clave, el sector busca expandirse hacia India, el sudeste asiático y África, regiones con alto crecimiento demográfico y creciente demanda alimentaria.

3️⃣ Infraestructura hídrica y adaptación climática

El cambio climático y la escasez de agua obligan a acelerar proyectos de embalses, tecnificación del riego y plantas desalinizadoras, factores críticos para asegurar la continuidad productiva.

4️⃣ Modernización logística y portuaria

La eficiencia en puertos y cadenas de frío es vital para mantener la calidad de productos altamente perecibles. La industria apuesta por reducir tiempos logísticos y costos operacionales.

5️⃣ Promoción internacional y marca país

El posicionamiento de la fruta chilena como sinónimo de calidad, seguridad alimentaria y producción responsable será reforzado mediante campañas globales.

6️⃣ Marco laboral agrícola moderno

El sector propone ajustes regulatorios que permitan enfrentar la alta demanda de trabajadores temporales durante las temporadas de cosecha, uno de los principales desafíos actuales.


Liderazgo global desde el hemisferio sur

Chile ocupa una posición estratégica como proveedor contra-estación para el hemisferio norte, abasteciendo mercados cuando otras potencias agrícolas están fuera de temporada. Esta ventaja geográfica ha permitido consolidar exportaciones de cerezas, uvas, arándanos, kiwis y frutas de carozo, productos que lideran la demanda internacional.

Además, el país forma parte activa de alianzas internacionales que buscan fortalecer la seguridad alimentaria global y garantizar suministro constante de alimentos frescos durante todo el año.


Impacto económico y social

La fruticultura no solo genera divisas. El sector agrupa a cientos de empresas exportadoras y miles de productores, generando empleo directo e indirecto en regiones agrícolas desde Atacama hasta La Araucanía. El crecimiento proyectado podría ampliar significativamente el impacto económico regional, dinamizando transporte, logística, servicios portuarios y comercio local.

Expertos destacan que cada avance en exportaciones agrícolas tiene un fuerte efecto multiplicador dentro de la economía nacional, impulsando inversión, innovación tecnológica y desarrollo rural.


Desafíos en el camino

Pese al optimismo, la industria enfrenta riesgos importantes:

  • eventos climáticos extremos
  • mayor competencia internacional
  • exigencias ambientales crecientes
  • costos energéticos y logísticos elevados

Por ello, el éxito del plan dependerá en gran medida de la coordinación público-privada y de políticas que acompañen el crecimiento del sector.


✅ Conclusión

El objetivo de superar los US$10.000 millones en exportaciones frutícolas no representa solo una meta comercial, sino una señal clara del nuevo rumbo productivo que busca Chile. En un mundo que demanda alimentos seguros, sostenibles y disponibles todo el año, la fruticultura chilena tiene la oportunidad de transformarse en uno de los pilares económicos del futuro. Si la estrategia logra ejecutarse con éxito, el país podría consolidar una transición histórica: pasar de ser conocido principalmente por su minería a posicionarse también como una potencia agroalimentaria global.

www.df.cl adaptado para Porthink

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